Rafael González (1910-1995). Represaliado de su profesión de periodista por el franquismo, huyó a Francia y al volver a España sobrevivió ejerciendo diversos oficios. Tras escribir novelas populares, fue contratado en 1946 por la familia Bruguera para dirigir la redacción de la editorial, a lo que dedicó el resto de su vida. Buen escritor y hombre de inquietudes, puso en marcha todos los proyectos de la empresa relacionados con la historieta, controlando exhaustivamente sus contenidos y generando personajes y líneas editoriales.
Víctor Mora (1931). Rafael González le quitó la idea de la cabeza de ser dibujante de historietas. Al entrar como redactor en Bruguera en 1951, mora compaginó su actividad de técnico de editorial con su inquietud como guionista, creando personajes como el Capitán Trueno o el Jabato. Estuvo en prisión a causa de su afiliación al partido comunista catalán, y en 1962 huyó a Francia, donde escribía guiones de historietas para editoriales francobelgas, inició su carrera como escritor de novelas.
Josep Escobar (1908-1994). Empezó su carrera profesional en el dibujo muy joven, a los 14 años. Su compromiso con la República antes y durante la Guerra Civil le llevó a prisión, donde tras salir represaliado como funcionario de correos, se dedicó a los dibujos y a la historieta. Artista muy creativo e hiperactivo (escribió obras de teatro e inventó diversos aparatos) creó personajes básicos en la historieta española, como Carpanta o Zipi y Zape. En 1957, junto a cuatro de sus compañeros de Bruguera, intentó la autogestión editorial con “Tío Vivo”.
Cifré compañero de escobar en un estudio de dibujos animados en los años cuarenta, Guillermo Cifré (1922-1962) se convirtió desde 1945 y hasta su fallecimiento en uno de los autores básicos de la editorial Bruguera. Creador de personajes como repórter Tribulete, don Furcio Buscabollos o Cucufato Pi, evidenció sus dotes para el dibujo también en el grafismo realista. Dotado de un estilo muy dinámico, colaboró en la prensa deportiva con sus humorísticas crónicas y las tiras de su personaje don Césped.
Peñarroya. Tras su paso por los dibujos animados Chamartín, José Peñarroya (1910-1975) aportó su gran creatividad a Editorial Bruguera, generando personajes vitales para entender el éxito de sus tebeos, como don Pío, don Berrinche, Gordito Relleno o Pepe “el Hincha”. Creador prolífico e inquieto, sus grandes dotes para el dibujo aparecieron prácticamente todas las cabeceras humorísticas de Bruguera, desde “Pulgarcito” hasta “Tío Vivo”. Colaboró también en la prensa deportiva -“Dicen”- y en revistas como “Terror Fantastic”.
Peñarroya. Tras su paso por los dibujos animados Chamartín, José Peñarroya (1910-1975) aportó su gran creatividad a Editorial Bruguera, generando personajes vitales para entender el éxito de sus tebeos, como don Pío, don Berrinche, Gordito Relleno o Pepe “el Hincha”. Creador prolífico e inquieto, sus grandes dotes para el dibujo aparecieron prácticamente todas las cabeceras humorísticas de Bruguera, desde “Pulgarcito” hasta “Tío Vivo”. Colaboró también en la prensa deportiva -“Dicen”- y en revistas como “Terror Fantastic”.
Carlos Conti (1916-1975). Hasta su llegada a bruguera en 1949, había dibujado en el periódico “la Prensa” o en la revista “Hola”. Suyos son personajes tan singulares y meritorios como “Carioco”, “Apolino Tarúguez” o “Morfeo Pérez”, pero también secciones de texto humorísticos aparecidos en “Can Can”, “El DDT” o “Tío Vivo”. Uno de sus especialidades fue el chiste gráfico, donde destacó tanto Bruguera como en las revistas humorísticas “Pepe Cola” y “Mata Ratos”.
Eugenio Giner (1924-1994). Destacó tanto en la historieta realista como en la humorística. En la primera fue el dibujante de la colección de tebeos apaisados “Aventuras y viajes”, publicada por Bruguera, y también “El inspector Dan”-concevida por Rafael González-, una de las series más importantes de la historieta española de aventuras. En 1959, poco después del frustrado intento de autogestión editorial de “Tío Vivo”, Giner empezó a trabajar para editorial foráneas por mediación de diversas agencias españolas de dibujantes.
Manuel Vázquez (1930-1995). Es uno de los mejores historietistas de humor españoles. Una larga y primera etapa profesional la vivió en Bruguera, para la que creó series de importante arraigo popular como “Las hermanas Gilda”, “La familia Cebolleta o “Anacleto, agente secreto”. Autor rebelde y hasta cierto punto anárquico, no se sometió a disciplina profesional o persona alguna, lo que incidió en la continuidad de sus obras, pero no en su calidad. Hombre de mente lúcida, publicó entre 1978 y 1995 en revistas dirigidas a los lectores adultos, aparte de realizar una tira diaria para el periódico “El Observador”.
Armonía Rodríguez (1929). Ejerció de coordinadora editorial, traductora y guionista en Editorial Bruguera (“Celia”, “Joyas Literarias Juveniles”). Es también escritora y publicó como guionista varios comics dirigidos a los niños e ilustrados por Pilarín Bayés sobre las instituciones democráticas.
Ángel Nadal (1930). Inició su trayectoria de historietista a los 14 años. De 1948 a 1960 creó para la Editorial Brugueras series como “Casildo Colasparra” o “pascual criado legal”. Desde 1960 se especializó en dibujar historietas para mercados como el británico o el alemán.

Nené Estivill (1926-2011). Publicó sus historietas en revistas como “Camino”, “la Risa” o “Jaimito” antes de concebir para Bruguera series como “La terrible Fifí” o la popular “Agamenón”. También realizó chistes e historietas para editoriales argentinas, italianas, alemanas o británicas.
Francisco Ibáñez (1936). Empezó en Bruguera en 1957, y pronto creó la serie de “Mortadelo y Filemón” para “Pulgarcito”. En su larga trayectoria en esa editorial, aportó algunas de sus series más populares como, aparte de la mencionada “13, rúe del Percebe” “El Botones Sacarino” “Rompetechos” o “Pepe Gotera Y Otilio”.
Francisco González Ledesma (1927). Estuvo trabajando en Bruguera entre 1947 y 1964 como, redactor, guionista y abogado. Sucedió a su tío Rafael González como guionista de “El inspector Dan” y pronto se convirtió en un autor de éxito con el seudónimo de Silver Kane, escribiendo novelas del Oeste y policiacas.
Los hermanos Bruguera: Pantaleón Bruguera (1910-1962) y Francisco Bruguera (1912-1990) Se hicieron cargo de “el gato negro” en 1933, a la muerte de su padre Juan Bruguera. Ambos trabajaron durante toda la vida para convertirla en un referente en el panorama editorial español. Mientras Pantaleón se ocupaba de tareas administrativas y económicas, Francisco dinamizó la estructura artística de la editorial. La empresa también tenía intereses en las artes gráficas, la publicidad y una agencia internacional de compra-venta de derecho Creaciones Editoriales.
Eugenio Giner (1924-1994). Destacó tanto en la historieta realista como en la humorística. En la primera fue el dibujante de la colección de tebeos apaisados “Aventuras y viajes”, publicada por Bruguera, y también “El inspector Dan”-concevida por Rafael González-, una de las series más importantes de la historieta española de aventuras. En 1959, poco después del frustrado intento de autogestión editorial de “Tío Vivo”, Giner empezó a trabajar para editorial foráneas por mediación de diversas agencias españolas de dibujantes.
Manuel Vázquez (1930-1995). Es uno de los mejores historietistas de humor españoles. Una larga y primera etapa profesional la vivió en Bruguera, para la que creó series de importante arraigo popular como “Las hermanas Gilda”, “La familia Cebolleta o “Anacleto, agente secreto”. Autor rebelde y hasta cierto punto anárquico, no se sometió a disciplina profesional o persona alguna, lo que incidió en la continuidad de sus obras, pero no en su calidad. Hombre de mente lúcida, publicó entre 1978 y 1995 en revistas dirigidas a los lectores adultos, aparte de realizar una tira diaria para el periódico “El Observador”.
Armonía Rodríguez (1929). Ejerció de coordinadora editorial, traductora y guionista en Editorial Bruguera (“Celia”, “Joyas Literarias Juveniles”). Es también escritora y publicó como guionista varios comics dirigidos a los niños e ilustrados por Pilarín Bayés sobre las instituciones democráticas.
Ángel Nadal (1930). Inició su trayectoria de historietista a los 14 años. De 1948 a 1960 creó para la Editorial Brugueras series como “Casildo Colasparra” o “pascual criado legal”. Desde 1960 se especializó en dibujar historietas para mercados como el británico o el alemán.

Nené Estivill (1926-2011). Publicó sus historietas en revistas como “Camino”, “la Risa” o “Jaimito” antes de concebir para Bruguera series como “La terrible Fifí” o la popular “Agamenón”. También realizó chistes e historietas para editoriales argentinas, italianas, alemanas o británicas.
Francisco Ibáñez (1936). Empezó en Bruguera en 1957, y pronto creó la serie de “Mortadelo y Filemón” para “Pulgarcito”. En su larga trayectoria en esa editorial, aportó algunas de sus series más populares como, aparte de la mencionada “13, rúe del Percebe” “El Botones Sacarino” “Rompetechos” o “Pepe Gotera Y Otilio”.
Francisco González Ledesma (1927). Estuvo trabajando en Bruguera entre 1947 y 1964 como, redactor, guionista y abogado. Sucedió a su tío Rafael González como guionista de “El inspector Dan” y pronto se convirtió en un autor de éxito con el seudónimo de Silver Kane, escribiendo novelas del Oeste y policiacas.
Los hermanos Bruguera: Pantaleón Bruguera (1910-1962) y Francisco Bruguera (1912-1990) Se hicieron cargo de “el gato negro” en 1933, a la muerte de su padre Juan Bruguera. Ambos trabajaron durante toda la vida para convertirla en un referente en el panorama editorial español. Mientras Pantaleón se ocupaba de tareas administrativas y económicas, Francisco dinamizó la estructura artística de la editorial. La empresa también tenía intereses en las artes gráficas, la publicidad y una agencia internacional de compra-venta de derecho Creaciones Editoriales.












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